Ingredientes:
4 manzanas de cáscara verde o por lo menos ácidas y jugosas
1 taza de harina
100 grs. de manteca fría
1/2 taza de azúcar negro
1/2 taza de azúcar blanco
1/2 taza de avena (optativo).
Preparación: Mezclar la taza de harina, el azúcar blanco y la manteca fría cortada en trocitos, hasta lograr una especie de arena mojada o granulado, extender la mitad de esa mezcla sobre la base de una fuente enmantecada, sobre este granulado extender las manzanas cortadas en tajadas finas y si se desea rociarlas con jugo de limón, sobre ellas, el azúcar negro y por encima espolvorear con el resto de la primera preparación. Hornear hasta que la superficie se note dorada.
Lo mejor de esta torta es tenerla preparada en la heladera unas horas antes ( entonces sí o sí las manzanas se rocían con limón para evitar que se oscurezcan) y en el momento de sentarse a cenar o almorzar llevarla al horno ( cuidado con el cambio de temperatura si la fuente no es de acero) y disfrutarla recién salida del horno o tibia con crema batida o helado de crema. Mmmmmm....
El resultado es un postre suave, muy liviano pues casi no tiene masa, pero suele presentar algún inconveniente cuando uno intenta servir una porción pues se desarma un poco, por eso, para evitar ésto, a las dos terceras partes del azucarado se le mezcla un huevo y 1/2 cucharadita de polvo de hornear, mezclando sin necesidad de batir , para lograr una especie de masa húmeda que se pone en la fuente ,para cubrir el fondo, ayudándose con el reverso de una cuchara húmeda o con las puntas de los dedos enharinados, sobre ella las manzanas , el azúcar negro y el resto del azucarado que se reservó y se lleva al horno , como lo indicado en la receta, el resultado es una tarta similar a la original pero que no presenta dificultades para servir
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